Vanessa Reina

Tenía 18 años. Me gradué en Publicidad y Relaciones Públicas.

Fue en esas aulas donde conocí mi primer amor: la Palabra y su poder
para viajar y acariciar el alma de, incluso, los más esquivos. Entrené mi
curiosidad por los detalles, por las emociones que mueven a las perso-
nas y las empuja a actuar.

Tiempo después, encontré el refugio de los desorientados, la cueva

donde rompen su silencio los amordazados y decidí que ahí era el lugar donde yo quería estar. Fue así como decidí adentrarme en las redes sociales y estudiar el comportamiento y motivaciones de aquellos que la habitan.

Sin embargo, no fueron las aulas ni los libros mis únicos maestros. Aprendemos en el cine, en las canciones de Sabina. En los grafittis que adornan la ciudad. En esos edificios que siempre han estado ahí pero nunca has mirado tan de frente, en las modas, la cocina, en una mesa charlando con amigos… Aprendemos cada día, cada vez que decidimos ver más allá de lo evidente.